jueves, junio 28, 2012

Personajes en una Boda (XVII): El camarero Cebralín

Hasta la fecha siempre habíamos abordado en esta serie personajes que asistían a todas las etapas de la boda: preparación, ceremonia por la iglesia (algún día trataremos las civiles), fotos, cóctel, comida y copas.

Hoy sin embargo  nos fijamos en un personaje hasta cierto punto secundario,  pero que para cierto sector de la boda será inolvidable: el camarero cebralín, al que para abreviar llanaremos Johny, de Jonathan. Jonathan ha dejado los estudios,  pero los fines de semana,  un amigo de su padre dueño de los salones de boda más poulares de la ciudad, lo contrata para que le ayude en la temporada de bodas.

Johny, que habitualmete viste chándal blanco , los fines de semana  engomina sus mechas, se pone pantalones y chaleco negro, camisa blanca y pajarita  y se va en su scooter trucada hasta los salones de boda.

En el cóctel , le asignan algo fácil,  ya que las bandejas con bebidas quedan para los camareros más expertos,  y así le toca la muy deseada bandeja del jamón. De este modo Johny se gana la confianza de gran parte de los invitados de la boda , ya que no nos engañemos, hasta yo que soy un patoso puedo llevar una bandeja de jamón sin gran dificultad. Tampoco estamos hablando de mi querido Hundri en "El Guateque". Además el tío despliega su campechanía con los invitados, y eso llevando una bandeja repleta de jamón, tiene su éxito en esas horas de la boda que aún está todo el mundo muerto de hambre, y no digamos ya cuando se acerca a un  grupito para que coman, repitan y hasta maten el plato.

Por eso , a la hora de la comida  puede pillar desprevenido a más de uno. Hay que decir que el tipo de menú de boda puede marcar grandes diferencias: si se trata de un sitio donde los  platos vienen ya  emplatados, Johny tendrá problemas; si es un sitio donde la comida y sus salsa  se sirve desde grandes fuentes , y se repite de cada plato , entonces estaremos ya  bordeando la tragedia y las páginas de sucesos.

El primer problema para Jhony aparece en el momento de  servir las bebidas, y es que tras su paso por una sidrería Asturiana ha asumido el concepto de que escanciada cualquier bebida mejora. Y claro, llega con la botella de litro y medio de Solares y monta las cataratas del Igüazú en la época de  lluvias.  Los comensales empiezan a mover sus sillas, apartándose , pero Jhony no se da por aludido y continua con su depsliegue mojando los bolsitos de las invitadas que habían quedado apilados en el centro de la mesa.

Con el tinto, el problema no es de escanciado, sino que en un torpe moviento de codo vuelca una copa recién servida esparciendo el color rojo de panecillo en panecillo hasta llegar al vestido de seda de una de las comensales que  no estaba atenta a la jugada.

A partir de ese momento ya saltan todas las alarmas y cada paso por la mesa del sujeto, provoca un silencio general en la mesa y  es seguido visualmente por todos los comensales, que siguen su trayectoria cual pelota en partido de tenis. Pero estas precauciones no evitan ser víctima Johny.

Como decíamos antes hay una gran diferencia en el caso de menús emplatados o platos a servir desde bandejas. En el primer caso, Johny viene con varios platos desde la cocina y  al menos uno de ellos , demasiado inclinado, viene dejando una senda de salsa a lo largo de la moqueta del salón que permitiría recorrer cual track  GPS el camino inverso del plato desde la mesa hasta el punto de partida en la cocina. Ese track , desgraciadamente no termina al llegar a la mesa, sino que continua por la espalda del vestido de seda de la invitada que ya había decorado en tonos burdeos la parte delantera del mismo al caer la copa de tinto.

En el segundo caso, las salpicaduras de aceite al dejar caer desde muy alto el trozo de cochinillo asado sobre el jugo de la ensalada o los chapoteos del jugo de la ensalada sobre el crujiente cochinillo, van  dejando una bonita colección de arte abstracto sobre las corbatas y vestidos de cada invitado. Pero lo que es peor, a uno de los hombres, el marido de la mujer que manchó con el vino, le mancha la chaqueta que tenía sobre la silla al inclinar demasiado la bandeja, dejándole un reguero de jugo de cochinillo  sobre la misma que inhabilita la chaqueta para el resto de la noche.

Aquí ya se llega al momento cebralín , a los tardíos baberos sobre trajes de fiesta y al cabreo generalizado.Por eso sorprende a los afortunados que han sufrido a Johny, que sea éste el que aparezca empujando  el carrito con la tarta rascacielos,cuando apagan las luces, ponen la marcha nupcial a todo trapo y aparece el maitre con la espada Toledana.

Afortundamente nada pasa,  la tarta llega entera a su encuentro con  la tizona , pero los trozos que él reparte se pueden claramente diferenciar; los platos quedan pringados de nata , los trozos de tarta no tienen tamaño uniforme y están volcados. Afortunadamente esto le evita servir el cava , donde el escanciado con las burbujas hubiera tenido efectos de similares a una fiesta de la espuma (hay que decir que con los cavas no sólo fracasan los Jhonys, sino también algún experimentado que se da cuenta de que ha llenado demasiado  la copa cuando ya avanza por el mantel.) 

En la fase  de servir copas sigue con igual desempeño, pero como la gente va pedo y ya se tiran las copas unos a otros,  ni se enteran cuál le ha tirado el cuñado y cuál Johny. En algunos casos estos tipos son capaces de aprovechar que el resto de la gente va beoda y ellos no, para llevarse al huerto a alguna invitada, lo cual es una putada: se levantan al día sigueinte en una cama desconocida con alguien que al verlo se horrroriza, vestidos con pajarita y teniendo que ir en bus a por la scooter trucada que quedó a 20 km del centro de la ciudad. 

miércoles, junio 20, 2012

Politica de Riesgo

Cuando uno entra en política supongo que además de una loable entrega a la sociedad y una innegable búsqueda de prestigio personal, asume que ésta le va dar ciertos réditos :trabajo, dinero, prestigio, un puesto aquí para un cuñado, una beca allá para el hijo en alguna escuela de negocios extranjera, un palco aquí para ver el Madrid Barcelona, una entrada allá para seguir a Nadal en Paris, un coctel acá en El Palacio Real , alguna invitación a hoteles y restaurantes de primer nivel y algunos afortunados hasta un ático de 400 metros en Marbella.

En cuanto a la familia del político ,  a costa de su exposición pública ( ojo a los hijos perroflautas u okupas que desdicen lo que predica su padre, los primos que dan positivo en los controles de alcoholemia, los hermanos que escriben proclamas contra los valores de su hermano o las mujeres que aceptan bolsos de Louis Vuitton de algún constructor local),  asume que puede acompañar al político en sus actos mas glamourosos del primer párrafo , tener mayor facilidad para encontrar empleo en el sector publico o incluso que les caiga alguna corbata Hermes, bolso Vuitton o veraneo en velero pagado por algún constructor local sin que se publique en la prensa.
Pero lo que no creo que nadie piense cuando asume un cargo político es que le va a tocar inaugurar la montaña rusa Shambala de Port Aventura junto a su sufrida esposa y un par de consejeros. Y es más si lo piensa, será pensando en un cóctel, un discurso, una cortadura de cinta y un descubrimiento de placa conmemorativa, no en abrir la atracción en primera fila y con 50 fotógrafos apuntando a la caída con mayor desnivel de la montaña rusa. 
Esto es lo que le ha pasado al Presidente  de la Generalitat catalana, el señor Mas o mejor dicho Mr More tal como indicaba su propia Web gubernamental en la impagable traducción  googleliana.
Como podéis ver,  la foto es dantesca con las 3 primeras filas de políticos y misses More con cara de haber estado en el averno y un flipado en la sexta  fila que bien es directivo del parque o que directamente es un flipado de este tipo de atracciones y sustos. Por cierto no se como Mr More convenció a Misses More y sobretodo que le respondió cuando le preguntara ¿ Qué me pongo?
De todos modos hay que decir que en esto no ha sido pionero , ya que en el 95  el Sr. Pujol acompañado de la Ferrusola inauguró el parque, montando en una atracción de estas de caída libre y dejando para la posteridad la impagable foto de Pujol aferrado a la atracción con sus 4 pelos igual que si hubiera tocado un cable de 3.000 voltios y saludando con gesto de preocupación. Debe haber una tradición no escrita entre los presidentes de CIU,  acompañado de un macabro sadismo de los responsables del parque.
Por cierto, Pujol nos dejó otro gran momento de político en apuros en su ritual visita a los Reyes en Baqueira Beret. En aquel momento no existía Decathlon, la tienda perfecta de disfraz deportivo, que  permite disfrazarte de cualquier modalidad deportiva aunque no la practiques y por  un módico precio. Uno de los primeros años se monto en su Audi en Barcelona vestido para ir a la misa de las 12, con traje, mocasines y abrigo, y lo soltaron en un Baqueira nevado y sobretodo  helado, a escasos 50 metros de los apartamentos donde se alojaba el Rey.
Las imágenes de Pujol deslizando por las calles de Baqueira con sus mocasines y ejecutivos negros al encuentro del rey son dignas de Mr Bean versión torpe. Los siguiente años, porque se convirtió en tradición al modo del posado playero de la Obregón,  y salvo un par de años que nevó mucho y no pudo llegar , y otro que se cayó Juancar y tuvo que volverse a Madrid, Pujol salió de compras con la Ferrusola y adquirió una bonita prenda apres ski que le ayudó a mejorar sus prestaciones sobre el hielo.
Pero no solo en el hielo y las montañas rusas sufren los políticos. Este fin de semana veía a 2 del PSOE , Valenciano y Oscar López , celebrando el día de la Rosa en Málaga y Murcia respectivamente. Dar un discurso a la fresca de las 12 del mediodía del mes de junio en Málaga y Murcia no está pagado por muchos primos que coloques en la empresa municipal del agua de Alcoy.

Otro momento vergonzoso es cuando los llevan a inauguraciones o visitas de obras y les colocan el consabido casco o cuando los visten para entrar en un laboratorio, una central nuclear o una fabrica de chorizos. En estos casos les cascan el traje blanco, que parece que van a recoger a ET en vez de visitar una fabrica de salchichón.

Pero si hay otra situación critica para un asesor de imagen es cuando un político se sube a una bici. Recuerdo algún político de campaña , creo que era Maragalll, fomentando el uso de la bici y cayendo cual nene de 3 años nada mas montarse, dejando la impresión de que le habían quitado los ruedines traseros demasiado pronto. Por no hablar de aquella cumbre europea en la que los jefes de estado llegaban en bus y cogían una bici para llegar al palacio donde se celebraba el encuentro, pasando un puente sobre un río. Recuerdo que varios estuvieron a punto de irse al río con la bici y mas de uno tuvo dificultades en la salida o en la llegada. Seguro que hoy en día el objetivo real sería dejarlos caer y no rescatarles, ni darles un crédito.