sábado, enero 18, 2014

Maxi, Top, Super , Master Chof

Hace ya 14 años que comenzó la emisión de la primera temporada de Gran Hermano en Telecinco. Después de años en los que la programación se basaba en informativos, concursos, series y pelis comenzaba en España la etapa de los Talent Show.

Desde entonces, y en forma de oleadas alrededor de un concepto, hemos visto a anónimos y famosos bailar, cantar, follar, revolver entre edredones, hacer el vago u ordeñar vacas; buscar esposa para un hijo, marido para una madre o follamiga para un granjero; imitar a cantantes, saltar desde trampolines, sobrevivir en una isla desierta, subir montañas y cruzar ríos caudalosos; discutir en una granja, discutir en una casa en la sierra, discutir en un castillo hortera y discutir en una acampada boy-scout; hacer trucos de magia , conducir taxis o vender “pescaito” en el mercado . Casi todo, ¿no? .
Pues el 2013 nos ha traído los Talent Show de cocina

Todo empezó con Master-Chef en TVE, que a pesar de unos comienzos dubitativos, acabó triunfando en parte gracias a los mismos recursos que utilizaba Gran Hermano en sus principios: concursantes que cumplen un cliché generando filias y fobias en el espectador que ahora además tiene twitter para comentar el programa. Así la final fue una lucha entre el “chico bueno que se le ha muerto su papá” frente a la “chica lista pero que su novio cabrón acaba de dejarla”, aunque también tuvieron gran protagonismo “niñato que no sabe qué hacer con su vida, a ver si cocinando“, “soberbio cabrón autodidacta que sabe hacer tartar y tataki, pero no perder” y “maruja que cocina sólo lo que le gusta a su Pepe”.

Visto el triunfo, le siguió Top-Chef en A3 con prácticamente el mismo esquema salvo que aquí los concursantes venían aprendidos de casa, eran ya cocineros profesionales. Prácticamente ha sido un calco del programa de TVE, repitiendo muchas situaciones ya vistas en Masterchef: visita y cata a ciegas de sus propios padres, visita de chefs con estrellas Michelin para que los concursantes babearan de modo paleto aunque no les conocieran de nada y mucha presión en tiempo y una exigencia en la improvisación que muchos de los jurados/chefs estrella no hubieran superado.

La principal diferencia es que en Top Chef tenía mucho protagonismo Alberto Chicote, pues los otros 2 del jurado estaban sólo para poner caritas y promocionar sus chiringuitos, mientras que el jurado de Master Chef era más coral y participativo, dándole más vidilla y convirtiéndose cada uno de ellos ya en un personaje de los que imitan los humoristas en el especial de Nochevieja ( los lectores más fieles ya conocéis mi teoría al respecto).

Se ha colado uno de postres en Cuatro, pero el siguiente paso era evidente, o hacer la versión infantil o hacer la versión con famosos. En este caso ha sido antes el infantil, pero no desesperéis que debe estar ya cociéndose el casting para ver pronto a Mario Vaquerizo rebanándose un dedo al cortar una zanahoria; a Muñoz Escassi empujando sobre la encimera Cosentino a alguna exMiss cual Nicholson y Jessica Lange en “El cartero…”; a Massiel bebiéndose el Jerez de la receta de Chayo Modehano mientras cocina una reducción al PX; duelos en la cumbre entre el plato “una de chopitos” del ex de la Esteban y las “cloquetas de pollo Kantora” de Kiko Rivera y 2 ex concursantes de Gran Hermano 7 y 12 llenas de harina tirándose de los pelos por un asunto relacionado también con Escassi.

El programa infantil ha sido muy diferente al de adultos: todo humor muy blanco, mucha condescendencia con los nenes, mucha exageración del histrionismo de Pepe al devorar los platos y una mecánica diferente por la cual no se tenía en cuenta la trayectoria sino que cada programa se iniciaba un contador y los 4 que menos sumaban ese día, con mucho peso de la prueba grupal, a la calle. Por otro lado, “casualmente” se le añadió el aliciente morboso de confirmar si Jordi Cruz le había levantado la muchacha al Cayetano Rivera a base de darle Rock&Roll.

El programa asumía riesgos, pues los nenes usaban cuchillos de los que cortan un folio en el aire en los anuncios de Teletienda, y andaban con mucha presión alrededor de cosas cociendo, aceites calientes y demás, sin que ocurriera afortunadamente nada grave.

A los nenes, en mi opinión se les ha metido demasiada presión con el tiempo y la competitividad. Por otro lado, los chavales que en general venían de casa sabiendo las recetas de mamá ( ¡ojo a esas patatas a la Riojana y el fumet de rape del primer día!), se han ido sabiendo manejar el fondant y haciendo todos los platos en platos de pizarrita negra. Sobre lo primero, y presumo que esto puede traer polémica, opino que es una repostería en estos momentos sobrevalorada en el que prima más que sea bonito el Bob Esponja que el sabor de la tarta. Sobre lo segundo no diré mucho, solo que está uno un poco harto de que para cocinar “moderno” haya que utilizar platos de pizarra, cuadrados o con más recovecos que el Zoco de Marrakech. Muchos de los platos tenían buena pinta en cuanto a presentación, pero especialmente los pescados tenían pinta de estar más secos que el brazo incorrupto de Santa Teresa.

El casting del concurso estaba bien hecho, que es una de las claves de este tipo de concurso, el único problema es que la diferencia de edad y altura hacía que a los mayores les cortaran la cabeza al enfocar a los bajitos y a la inversa los bajitos no aparecían cuando enfocaban a los más mayores. Por otro lado, el casting debieron hacerlo en la consulta de un odontólogo y 9 de cada 10 odontólogos recomiendan brackets a los niños entre 8 y 13 años porque casi todos los muchachos los llevaban. Los electrodomésticos los patrocinaba Bosch , y los concursantes Millenium Dental.

Por cierto, me hace gracia la insistencia de estos programas en señalar que lo que sobra lo donan a la beneficiencia. Viendo los ingredientes que hay en estas pruebas, con meros, bogavantes, foie fresco y gambas rojas de Denia, a uno se le antoja difícil meter en la cena de un comedor social entre la sopa Avecrem estos ingredientes.

Volviendo a los concursantes, los 2 que más simpatías despertaban eran Aimar, un pequeñajo vasco muy salado al que muchas veces le faltaron fuerzas para hacer determinadas cosas, y el que finalmente fue el ganador del programa, Mario, un riojano muy pijito y educado, con pinta de ser el hermano pequeño de una familia con hermanas mayores , que era como para ponerlo encima de la mesa del salón. Este muchachito fue el más regular todo el programa y por tanto creo que merecido ganador.

Los otros 3 finalistas, eran un poco más repelentes. La niña de Leon, Esther, será de mayor la típica persona que te cuente su vida aunque no te interese. No tendrá novios o la tratarán muy mal y estará dándole la tabarra a todo el mundo con su mala suerte con los hombres. El de Coruña, Juan, es un sabiondillo que de mayor no habrá quien aguante pues sabrá más que nadie, habrá hecho más que nadie y será mejor que nadie haciendo cualquier cosa, ya sea freír un huevo a diseñar naves espaciales. La última, Ana Luna, es a la que auguro un mejor futuro de los 4. Es decidida, espabilada y será la típica persona que llegará más allá de sus posibilidades sea en el campo que sea. Es de esas personas que irá progresando por encima de otras personas más inteligentes y más guapas, pero menos listas.

Al resto casi no nos dio tiempo a conocerles. Estaba el niño de Up, sin su mochila de explorador, pero con la misma sonrisa bobalicona hasta cuando le expulsaron. Había un pijito llamado Jacobo que de mayor se dedicará a cualquier cosa menos a la cocina, pero contará a sus ligues que una vez estuvo en este programa. Las chicas mayores sí que probablemente acaben en la gastronomía o en el mundo de la repostería haciendo tartas de Peppa Pig y Bob Esponja. Y el resto contarán a sus hijos que un día pasaron por la TVE en un concurso de cocina.

Estuvo entretenido, hicieron publicidad  no encubierta de unos cuantos negocios ( Disney, los dinosaurios, Faunia,...) pero esperamos ansiosos el de famosos que nos dará muchísimas alegrías.

5 comentarios:

loqueleo dijo...

Pues han sacado
un "cocineros por el mundo"
que vi el anuncio
ya solo falta
salvame "in de quichen"
y "El tiempo entre cocinas"

Ther dijo...

Si es que cuando nos da por una cosa...

Yo reconozco que me he tragado todos los programas pero, por favor, el de famosos noooo...

molinos dijo...

jajajaja..muy grande el concepto "plato con más recovecos que el zoco de marrakech"...me ha encantado el post. Yo el progrmaa lo he visto a ratos, pero a las princesas les ha flipado y ahora se hacen sus propias ensaladas y se las comen...XD

pseudosocióloga dijo...

Tuve que enfadarme con mi hija por el horario y lo embobada que se quedaba, por supuesto luego vino aquello de "si ellos pueden ¿porqué yo no?, así que vi media hora del primer día y media del último, suficiente para opinar.
Espero que jamás te lea Esther pero la has "bordao".

Peter dijo...

Loquelees, veo que le mando en tu casa lo maneja tu guaif. El cocineros por el mundo es mono temático : paella y jamón

Ther, el de famosos sería muy entretenido para seguir en Twitter

Moli, estoy seguro que a los nenes esto les llama, igual que sí el hormiguero reconociera que es un programa infantil y les enseñaran a jugar con la ciencia, les flipado a a muchos que viven atontaos con el Bob Esponja

Pseudo, ese churumbel como a las Molinoz le vendrá genial esto sí lo utilizan para comer más sano y variado. Sólo por esos merece la pena este programa

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