viernes, enero 01, 2010

Televisión Sin Fronteras: Esta casa era una ruina

El espíritu de la genial "Plácido" y el "invite a un pobre a su mesa por Navidad", siguen muy vivos hoy en día en programas como el aperiódico "Esta casa era una Ruina" de Antena 3.

Este programa va de coger a una familia pobre con un desastre de casa, largarles una semana de vacaciones, y mientras, tirar toda la mierda que acumulan y redecorarles la casa, todo ello con un tono sensiblero y ejecutado por una cuadrilla de aparejadores, decoradores y albañiles muy in, al mando de un ex mister España con gran profusión de pectorales y bíceps.

Es la nueva versión de aquellos telemaratones navideños de los años 90, con famosos donando guitarras firmadas y camisetas sudadas para subastar, otro grupo de famosos agobiados en un improvisado call center recogiendo donaciones anónimas y las marcas llamando cada 5 minutos para donar un milón de pesetas más . Oye , y llamaran las veces que llamaran, siempre había suficientes logotipos de corchopan que colgar al árbol. " Soy Eduardo Pérez, director de Marketing de Pascual, y que visto el éxito del programa y pensando en esos niños(llenos de moscas) hemos decidido hacer un esfuerzo mayor y vamos a donar un millón de pesetas más" . Y allí que aparecía el logotipo de Pascual para colgarlo en el árbol, y si a los 10 minutos volvía a llamar, otro logotipo que aparecía.

Luego estaban las anécdotas de los que llamaban, que siempre eran las mismas: "Ana Obregón, qué puedes contarnos". "Uy, muchísimas , muchísimas llamadas y nos ha llamado un niño que ha roto su hucha y da las 2000 pesetas que estaba ahorrando para comprarse un Scalextric; y un parado de Jaen que nos ha diho que las 5000 pesetas de reintegro de la lotería que las dona; y una señora de Madrid, que no quiere que digamos su nombre pero ha dado 500 mil pesetas por la chaqueta negra de Raphael" ..."ohhhhhhhh!!!", Y en ese plan

Pues este programa de Antena 3 va en la misma linea. Para empezar, no pueden faltar uno o varios menores, que favorezcan el lagrimeo en el espectador. A este muchachito, muchachita, o camada de muchachitos les hacen la putada de darle todo durante una semana, llevarlos a hoteles donde desgraciadamente nunca van a volver y a sitios como Eurodisney, para después devolverlos al mismo sitio con casa nueva, pero al fin y al cabo a la misma vida que les llevó a la situación previa.

Siempre van a a Eurodisney, supongo que bajo talonario de Eurodisney, y es que esa es otra constante, el programa se convierte en un publireportaje de las marcas que sin ningún disimulo pasean camiones, bolsas, expertos decoradores, etc... Para eso son los que pagan la fiesta. Vamos, como lo de los logotipos de los Telemaratones. Además en algunos casos, especialmente con las cosas de jardín y parques infantiles que nunca faltan, da la impresión de que en cuanto desaparezcan las cámaras van a pasar con un camión para retirarlo. Sería interesante el ejercicio de volver un año después a ver cómo estaban.

Una cosa que no acabo de entender es el ansia de decorar todas las casas igual, en plan modernez Kiona u hotel NH, con decoración tirando a minimalista. Oye, si a los tíos le gustaba el cuadro de caza de ciervos y el jarrón recuerdo de Talavera que tenían antes, para qué tienes que venir tú en plan guayón a ponerle cuadros con fotos de Orquídeas y Time Square, y un jarrón lleno de piedrecitas blancas.

En el programa de la semana pasada, todo era muy lamentable. Pareja joven que compra terreno enorme con casa,la casa que se viene abajo pues no tiene cimientos, pero no tienen pasta para arreglarla; tienen que vivir en una especie de barracones sin ningún tipo de comodidad, al niño no pueden bañarlo pues sólo tienen ducha, y el abuelo que encadena un par de cánceres en un par de años está un poco "pa' llá". Entonces llega Antena 3 con Mister Gotera, en plan José Luis Moreno cuando regalaba ordenadores en Noche de Fiesta,y empiezan a tirar la casa por la ventana; vamos que literalmente la tiraron porque en esta ocasión no era cuestión de pintarla y ponerle la tele de plasma y los cuadros de orquídeas como en otros casos, sino que la tuvieron que tirar totalmente y sustituirla por una casita prefabricada de madera.

Pero lo más alucinante del programa no fue que les cambiaran la casa por una prefabricada de madera, ni que les organizaran las jaulas con todos los bichos que tenían, ni el recibimiento estilo Berlanga del resto de vecinos ; ni tampoco que les pusieran 2 LCD de 40 pulgadas uno al lado del otro para que el niño viera a Sin-Chan mientras el abuelo veía los deportes; ni siquiera que el padre al ver su nueva habitación y su cama king size , estuviera apunto de tirarse a la madre delante de toda España para darle un nuevo hermanito al nene.

No, lo más alucinante fue que en un programa llamado "Esta casa era una ruina", le dieran al abuelo un tratamiento en una clínica de Barcelona para que le pusieran una dentadura nueva. Vamos, que parecía que los del programa habían pensado "Esta casa era una ruina, ... pero el abuelo más" . Sólo faltó darle una pastilla de viagra y un bono de 20 visitas en el puti más cercano.

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