Pues sí, nuestros flamantes nuevos monarcas Felipe VI "el preparao" y Letizia "la reina republicana hipster enrollada" se han estrenado con una visita al Papa sin peineta, otra a Portugal para ver qué pasa con la votación de Eurovisión, que ya no nos votan, y por último se han hecho una bajada al moro, ya que papá Juan Carlos "el campechano" dice que hay que llevarse bien con Mohamed por aquello de Ceuta, Melilla, los inmigrantes, los chanquetes y el pescaito frito, el hachís y tal. Felipe, que cada día que pasa se empeña en parecerse más al Bassar Al Asad, muy obedientemente ha cogido a su señora con pañuelo y allá que se ha ido.Es curioso lo de los Reyes de la Transición, que al igual que los cristianos de la Reconquista ( Bermudo el Gotoso, Alfonso el Magno, Enrique el doliente, Fernando el Santo..) quedarán para la historia con unos sobrenombres en este caso más chuscos: JuanCar "el campechano", porque le gustaban los chistes verdes, y Felipe "El Preparao", porque hizo derecho, políticas y un master de chichinabo que le permitía hacerse a Gigi Howard entre caso y caso (Oooooooohhhh que formación!!!!) .
Letizia, que no se puso peineta para ver al Papa, no sea que la confundieran con la Reina de las Fiestas de Vitigudino, al ir a Marrruecos sí que se puso el pañuelo blanco en la cabeza. La cuestión es que se metió tanto en el papel, que debió pensar que en vez de acompañar a Felipe a ver a Mohamed el Gordito y señora, iban a ver atardecer en una haima en Merzouga. De ahí que en las fotos, haya salido guapa, pero con un aire místico, como de viajera romántica del siglo XIX cruzando áfrica en una caravana ,que no concuerda con el divertido programa de visita a hospitales oncológicos que le habían preparado el gordito y señora. A diferencia de su compi Ana Pastor, que delante de Ahmadineyad fue dejando caer el pañuelo a ver si le montaba un numerito, Leti mantuvo como pudo el pañuelo más o menos colcado sobre su cabeza
Menos mal, debió pensar Leti, que por la noche le habían organizado una cena de gala y ahí se iba a desquitar. Y allá que se presentó vestida a lo Rania de Jordania, con falda larga y blusa de manga larga. La esposa del rey de Marruecos, Lalla Salma, una especie de Gloria Stefan moruna, se puso el típico traje árabe cargado de piedras que para los occidentales es difícil de distinguir de las baratijas que se ponen las españolas cuando van a Egipto y les montan la fiesta de disfraces en el crucero por el Nilo. Ved la cara, de Lalla Salma, pensando sin duda algo así como " Qué hija puta, cómo se ha vestido, verás ahora como el gordito no le quita ojo".
Por cierto, y hablando de la cara de Lalla, desconozco si es que ha abusado del botox o del aceite de argán, pero el cutis plasticera que tiene no es normal. Vamos, que te dicen que en vez de la señora real es la figura del museo de cera de Rabat, y cuela.
Pero la taimada Lalla le tenía preparada una sorpresa nada agradable a Leti. Sabedora de que cena no más que una manzana pequeña y un trozo de queso fresco sin sal, su venganza fue terrible. Observad la mesa llena de soperas y decidme cómo se come en esa mesa, por dónde se empieza y cómo no se mancha la blusa de alguna de esas salsas con cúrcuma.
Sí, está claro por la sonrisa de Lalla que se la tenía guardada, y por la cara de Letizia que las estaba pasando putitas. Que te apetecía una tapita de apio deconstruida sobre una pizarra. Ah! Mala suerte! Aquí toca cordero con sabor a carnero, dátiles y 8 soperas para que elijas con cuál de esas salsas te manchas tu vestido divino. Y no, no tenemos Cebralín. Del susto,a Felipe también la cara se le puso color plasticera.
Creo que Felipe y Leti no comieron nada de eso. Se excusaron diciendo que les había sentado mal la cena del día anterior en España, por unas almejas en mal estado, y Felipe acabó en el hotel haciéndose un bocata de jamón que había metido al vacío en la maleta, y Letizia tomándose una contundente manzanilla.
Para que luego digan que ser Rey es fácil y divertido.






