
Los
Froilancitos de una boda son esos pequeñines con vestidos imposibles que acompañan a modo de pajes a los novios ,
generalmente en bodas con pretensiones, aunque cada vez está adquiriendo un
carácter más masivo.
Ya
comentábamos por aquí lo difícil del atuendo de un adolescente en una boda, pero en el caso de los
Froilancitos directamente los disfrazan.
Como podéis ver en la foto adjunta en este caso por ejemplo han decidido realizar un sentido homenaje a Marta
Domínguez en el atuendo. Se ve que son muy aficionados al atletismo y que la boda fue previa a la Operación Galgo.
Una de las
convenciones es que todos deben ir iguales, niños y niñas,lo que lleva
generalmente a que los niños varones tengan un
look tendente al
afeminamiento, diferenciado únicamente del femenino por los pantalones. En concreto, esos lazos añadidos al traje masculino a modo de banda, le dan un aire cursi que sólo las madres culpables de estos atuendos aprecian y que
probablemente avergüencen al futuro adolescente. El muchacho este del equipo de Marta
Domínguez, cuando tenga 14 años ¿colgará esta foto en su perfil de
tuenti o la guardará en lo más oculto de sus archivos?

En cuanto a mi
denominación personal de los pajes como
Froilancitos, se debe al bajo mi punto de vista mejor paje de la historia:
Felipe Juan
Frolian de Todos los Santos.
Este tío fue un
crack, el Leo
Messi de los pajes, durante la boda de sus titos
Felipe y
Leti.Al tío lo habían vestido así muy a lo
Amadeus pero sin peluca, vamos que si lo pilla
Tiziano o
Velázquez en su época lo tenemos a día de hoy colgado en El Prado. Pero el bueno de
Froilan, aburrido de la homilía de
Rouco y las misas de
Mozart tan de la abuela, se puso a patear a sus rubios primos, los
Urdangarines.
Y es que es normal,porque el gran problema de los
Froilancitos es que son un elemento decorativo en las bodas, algo que queda bien en las fotos, pero que a diferencia de las flores corren, hablan, lloran y hasta patean a sus rubios primos. Y esto es lo que no entra en la cabeza de algunas
novias superproduction tan partidarias de los pajes.
En los
países anglosajones las damas y tal son las amigas y amigos del novio, que por lo general son algo más tranquilos que un grupo de bebés vestidos como para colocarlos encima de una tarta, aunque habría mucho que decir de esas damas vestidas todas con el mismo traje horroroso . Pero aquí, a los amigos y amigas los juntamos como testigos, y le encomendamos el papel de pajes a toda la caterva de
primitos,
sobrinitos,
hijitos de primos o
hijitos de sobrinos.
Como decía antes, el papel de los
Froilancitos es
principalmente decorativo en las fotos. Son
atrezzo.Igual que queda bien un ramo de hortensias, o decorar todos los bancos para al entrada de la novia, o darle el fondo del retablo de la catedral vieja de Salamanca, el puente romano con las catedrales de Salamanca o las murallas de
Ávila , queda bien tener
froilancitos en algunas fotos.
Por ejemplo, queda bien llevar una piara de F
roilancitos detrás de
ti cuando entras a la Iglesia; o en esos posados de los novios al estilo Meninas, con el novio clavando la rodilla y la novia perdida en la inmensidad de su vestido totalmente extendido, cambiando tontos y bufones por los hijos de tus primos vestidos de blanco y con una banda rosa.
Pero claro, son niños y la suelen liar. Al entrar a la Iglesia tras la novia, muchos al ver tanta gente se bloquean y no avanzan. Con lo que debía ser una entrada majestuosa y rítmica, se convierte en algo estrambótico, con la novia sufriendo tirones en el pelo al quedarse bloqueada la cola al no
avanzar el nene, la madre del nene a empujones con el nene, otros nenes avanzando demasiado rápido sin saber muy bien que hacer al llegar tan pronto al altar y la
música de entrada finalizando a mitad del recorrido.
Luego, durante la misa, no callan, se mueven, lloran o se escapan con la abuela dejando el lugar que debían ocupar. Todo esto muy gracioso para sus familiares más cercanos y no tanto para el resto de invitados que pronto comienzan a opinar sobre la mala o nula educación de los nenes.
Durante la misa algunos deciden
jugársela y darle más protagonismo a los F
roilancitos , siendo los portadores de las arras que sin excepción acaban por los suelos, y los que llevan el pan y vino durante el ofertorio. Aquí de nuevo sucede lo que a la entrada: niños bloqueados, madres al rescate, otros demasiado rápido y volviendo a su sitio a la carrera. El año pasado
ví a una niña de 3 años volver a su sitio desde el altar a un ritmo que dudo que
Usain tuviera a su edad.
Después de las fotos finales y los posados en el altar, los F
roilancitos dejan de ser útiles en la boda y su protagonismo se diluye
completamente durante el banquete y los bailes posteriores, siendo fácil verlos dormidos a altas horas en sus respectivas sillas, sin zapatos y con los trajes blancos llenos de manchas tras arrastrarse por la zona de baile al principio del baile.